Movilizaciones territoriales: de la ira a la protesta popular.
Algunos ejemplos fueron en Maipú, Peñalolén, Renca, Cerrillos, Huachuraba. Cerro Navia. etc. Nelly Díaz, Pdta. de la junta de vecinos de Estrella Polar en Maipú, que frente a las razones de su protesta dice: “Antes pasaban 10 a 12 recorridos por mi casa, ahora pasa solamente una (…) y viene repleta. Hemos estado yendo a la municipalidad… pero nos están puro tramitando”. En Peñalolén las protestas en contra del cogoteo BIP partieron el propio 12 de febrero. “Se sumaron juntas de vecinos que muchas veces eran leales a la municipalidades, pero aquí se están metiendo con la plata del pan, lo que era perder pega, perder hora, que después el patrón igual te las cobra (…) y resulta que en las poblaciones los niños tienen la mala costumbre de comer todos los días (…) y hoy día tenemos un escenario en Peñalolén donde hay un estado de descontento y rabia”, dice el vocero del Movimiento Pobladores en Lucha.
Pero, ¿qué hay detrás de este estallido y torbellino masivo, con o sin fuego? El gobierno no solo ha acusado a infiltrados y activistas de aprovecharse de este “problema” y aumentar un clima de molestia de los ciudadanos, sino que ha hecho montajes mulas como en la Usach, donde las evidencias eran químicos en desuso e implementos de un conjunto folclórico. Eso le valía la renuncia del chanta de Harboe, pero pasa piola. El Mercurio, a la vez, ha hablado vínculos con organizaciones internacionales. Toda una estrategia ordinaria para deslegitimar las iniciativas populares. Estas fueron movilizaciones masivas y por necesidades concretas y no por mero capricho. Ya no fueron los pequeños grupos los que salieron a calles, sino muchos: familias completas, dándose cuenta que el problema y la solución debe estar en la fuerza de todos, trabajadores, estudiantes, pobladores (la vanguardia es el pueblo mismo). También fueron movilizaciones por objetivos y necesidades concretas, que le afectan al colectivo de la comunidad donde se han desarrollado las movilizaciones, confundiéndose si el reclamo era al Transantiago en general o porque “me afectaba particularmente”. De allí que pensamos que debemos trasformar toda esa rabia en protesta popular, organizada desde los territorios y masivas, no solo por recorridos, como meros usuarios, sino como habitantes y pobladores que tienen todo el derecho a moverse-movilizarse por una ciudad que ha sido construido por ellos mismos y los grupos de poder siempre han querido marginar. Es en todo este contexto del Bicentenario en el cual no solo se ha tenido que defender los barrios, sino que ahora nuestro propio desplazamiento: que más concreto que esto.
La protesta popular conlleva una conciencia como Pueblo, una solidaridad entre nosotros y no la competencia a manotazos de todos los días para agarrar un puesto. La movilización no es solo por lo que me afecta a mí, sino por todos y donde la crítica no sólo debe ser al Transantiago, sino debemos incorporar muchos otros problemas de este sistema: la salud, el trabajo, los espacios, etc. Por eso decimos que la solución esta en nosotros como Pueblo… pasando de esa rabia movilizada a una organización popular, permanente en los barrios, creando una fuerza popular primero y no creyendo en las actuales elecciones, de allí no conseguiremos nada. En el fondo, fortalecer la organización, desde los territorios y por las necesidades concretas, en este caso el tema de la locomoción, pero ir incorporando otras demandas y articulándose con otros sujetos para pasar del viento al huracán, de la protesta popular a la creación de la fuerza popular, que tiene demandas, pero también cultura, proyecto, sabores, música… No es un asunto solamente de recorridos, pero tampoco debemos hacerle el quite dichos requerimientos que como pueblo necesitamos: recorridos que nos lleven a los hospitales, colegios, que hayan paraderos en nuestras poblaciones de la misma forma como los hay en Las Condes. Solo con organización, protesta popular, masiva, luchando en las calles, podremos hacernos fuerza popular que logre realizar la transformación social que requerimos para vivir mejor.
¡A transformar la rabia en protesta popular, y ésta en fuerza popular!
Movimiento Corriente Popular.


“La vanguardia es el pueblo mismo”… tu lo has dicho.