Carta abierta a los parlamentarios
Estimado parlamentario(a):
Junto con saludarle, escribo este e-mail tiene como objetivo, demostrarle a usted mi descontento ante el proyecto de ley presentado por el gobierno (Boletín 5012-03) y que establece importantes modificaciones a la Ley de Propiedad Intelectual N° 17.336.
Este proyecto será debatido el día martes 29 de septiembre en la cámara de diputados y creo firmemente que estas modificaciones a la ley, atentan directamente contra mis derechos como “consumidor” de Internet y garantías constitucionales como la libertad de expresión y difusión, dado a la ambigüedad y amplitud del proyecto junto a sus notables resquicios legales que amparan únicamente al mercantilismo que troca los intereses personales por el bien colectivo y a los monopolios de distinguidas trademarks…
Además ofrecerá el poder ilimitado a las empresas proveedoras de servicios Internet para que puedan controlar, filtrar, cortar u suspender los servicios contratados bajo argumentos criminales dado el hecho de haber “UTILIZADO (NAVEGAR, DESCARGAR, SUBIR o GUARDAR)” algún documento, archivo, vídeo, fotografía, etc. Con protección de derechos de autor (copyright) lo que afectará directamente a los usos y costumbres de los cibernautas nacionales, es tan trascendental que podría provocar una debacle tal como el perder cantidades de cibernautas en grandes magnitudes.
Es por eso que pido su representación de mi biopoder como chileno y el de las millones de chilenos, quienes consideramos a la internet como una herramienta tecnológica trascendental en la formación de nuevas perspectivas y una manera alternativa de expresarnos, un submundo en donde la tristeza y la usura no se notan tan deliberadamente como la ley además de ser un aporte para las futuras generaciones, además, la amplitud otorgada a esta ley hace pensar inevitablemente que el trasfondo es el reducir las libertades y atentar contra la libre difusión o la militancia o divergencia de concepción con los intereses del “Estado de Chile”.-
Me despido, esperando que piense en el espíritu de la libertad y el buen juicio, tomando en cuenta a la ciudadanía en las legislaciones que merecen ser llevadas a las urnas.
Agradeciendo su acogida, me despido atentamente en nombre de todos los chilenos libertarios y que no ceden sus garantías por las del empresariado.
